lunes, 4 de febrero de 2013

Corto Maltés... en Córdoba


Hugo Pratt quiso que Córdoba tuviese un papel importante en la biografía de Corto Maltés... y qué menos que encuadrar su infancia en esta ciudad...
 

Años después vuelve a la ciudad a pasear por sus callejas, volver a ver a sus amigos..
 
 



"Todo empieza con una gitana de Sevilla y un marino inglés que se conocen en Gibraltar. Allí se enamoran uniendo dos estirpes adversas y sumamente ricas en sus raíces, y el fruto de este amor es un niño llamado Corto Maltés que nace en Malta el 17 de julio de 1887".


Hugo Pratt- Fiesta de Cordoba, 1989, aquarelle et encre de Chine




 Muy pronto, la gitana y su hijo se transportan a Córdoba, una ciudad donde desde hace siglos convergen las culturas árabes, judía y cristiana. 


  

Corto crece absorbiendo las tradiciones de todos estos pueblos, aparte de estudiar el Talmud, el Zohar y la Cábala,es instruido por el rabino Ezra Toledano. 


En 1989, Hugo Pratt editó el porfolio 'Corto en Córdoba' que recoge, en estas serigrafías a color, las sensaciones de Corto Maltés en un breve retorno a la ciudad de su infancia: Corto regresa a Córdoba.

 Para saber más:
- El Museo Imaginado de Córdoba.
- Hugo Pratt y el Corto Maltés (por Amir Daou)
- Biografía de Corto Maltés
- Corto Maltés en Wikipedia

2 comentarios:

  1. Gracias por el regalo, Lolo.
    Tengo un montón de ganas de veros, pero ando muy liado con la tesis y otros temas. Voy a ver si me llego un viernes por El Correo.
    Saludos a Isaac y un abrazo para ti.

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  2. Gracias por acordarte de mí y dedicarme este precioso trabajo, Lolo.

    Por cosas de la vida, estuve algo próximo a la gestación de este portafolio que hizo Hugo Pratt por su amor a Córdoba y a la decepción de que al final no se le ayudase desde el ayuntamiento a realizar aquella historieta del Corto Maltesse que deseó que sucediese aquí. Solo quería que se le dejase vivir en una casa de la Judería durante tres meses, pero nadie vio en aquellos primeros años noventa lo poco que valía un alquiler durante ese breve espacio de tiempo frente a la difusión casi perenne que hubiese supuesto que el personaje hubiese vivido una de sus aventuras en esta ciudad que tanto queremos y a la que algunos también odiamos con la misma intensidad por lo ingrata que resulta.

    Un gran abrazo para ti y otro para Isaac.

    José Antonio Ortega

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