La foto que me hubiese gustado mostrar no la he
encontrado, pero el recuerdo de ese niño que fui mantiene aún vivo ese
cementerio.
En esa explanada, vigilados por los soldados que
"pelaban garita", estaban depositados gran cantidad de vehículos
militares, en su totalidad, víctimas del óxido y las inclemencias del
tiempo. A la sombra de grandes eucaliptos reposaban varados en el
olvido tanques, camiones con las lonas raídas, landsrovers con las
puertas desvencijadas... Para mí era casi como ver un comic de Hazañas
Bélicas in situ.
Al parecer, además de "aparcadero" de restos de
vehículos militares, ese cuartel también suministraba repuestos de
piezas a otros centros del país. Actualmente el Cuartel de Automovilismo se encuentra ubicado en el Higuerón.